Dr. Luis Arturo De la Mora López

Neurocirugía y Columna Vertebral 

Dolor de cuello - Hernia de disco cervical

Muchas personas llegan a sufrir dolor de cuello en alguna etapa de su vida. En algunos casos el dolor de cuello puede ir acompañado de dolor en los hombros así como sensación de entumecimiento de manos o falta de fuerza.



El dolor de cuello puede tener diferentes causas, la mas común es la contractura de los músculos cervicales, es decir los músculos del cuello. El no dormir bien,  el exceso de trabajo o el estrés cotidiano puede dar lugar a la contractura del cuello, que suele ser pasajera y aliviarse con reposo y analgésicos comunes. Sin embargo en algunos casos la molestia puede ser constante  y acompañarse de disminución de sensibilidad (entumecimiento) de manos y disminución progresiva de la fuerza y no mejorar con los tratamientos habituales, entonces puede tratarse de una hernia de disco cervical.



Los discos cervicales son pequeñas  estructuras blandas que se encuentran entre cada vértebra, ayudan a soportar el peso de la cabeza y contribuyen al movimiento de la columna cervical.



Sin embargo en ocasiones estos discos se hernian o protruyen hacia  el canal donde transcurre la medula espinal o los nervios raquídeos  y comprimiéndolos, dando como resultado dolor en cuello, hombros, brazos o manos. También es común el enntumecimiento de manos o parestesias. En casos mas severos se puede presentar disminución de la fuerza para actividades tan comunes como destapar una botella o  sostener una  pluma. En casos muy avanzados o extremos puede

existir debilitamiento de las cuatro extremidades y pérdida de control de los esfínteres.



Existen múltiples causas para la aparición de hernias; los accidentes automovilísticos  con latigazo son un antecedente importante, el tabaquismo o deportes extremos, sin embargo también se puede presentar sin estas situaciones. Las mujeres suelen ser  mas propensas que los varones. Cuando se sospecha una probable lesión o alteración de la columna cervical, el primer paso es acudir con un Neurocirujano certificado.



Dentro de los estudios que se deben realizar para confirmar una hernia de disco cervical, la resonancia magnética es el estudio principal. Las radiografías simples y la tomografía pueden ser auxiliares y no sustituyen a la resonancia.

Cuando se ha diagnosticado una hernia de disco cervical el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico.

El tratamiento conservador estará indicado en casos de hernias pequeñas  y que el paciente no haya tenido un tratamiento previo. Consiste en medicamentos antiinflamatorios, antineuríticos, y sobretodo terapia física y rehabilitación por personal y clínicas especializadas. No se recomienda de ninguna manera acudir con sobadores.



En caso de presentarse desde un inicio debilidad importante de las extremidades o pérdida del control de los esfínteres,  la cirugía estará indicada como primera posibilidad, asi mismo si el tratamiento conservador, es decir medicamentos y terapia no han dado resultados satisfactorios  también la cirugía será la mejor alternativa.



Actualmente la cirugía consisten en retirar el disco herniado  y sustituirlo por un espaciador tipo cuña  de titanio o de una resina llamada PEEK.  Estos espaciadores se introducen entre las dos vértebras en el lugar que ocupaba previamente el disco, pero ya sin la compresión a los nervios o la medula espinal.



Es importante señalar que cualquier procedimiento quirúrgico conlleva riesgos, para lo cual el paciente y sus familiares deberán ser informados de los  complicaciones posibles, sin embargo en la mayoría de los casos cuando la cirugía ha sido llevada a cabo por un Neurocirujano certificado y con experiencia en  cirugía de columna cervical, los resultados suelen ser satisfactorios.

En general al día siguiente de la cirugía el paciente se sienta,  a las 48 horas se levanta a caminar y casi siempre el paciente es egresado a su domicilio al tercer día.


 

Deberá usar un collarín blando durante un mes, las molestias de la herida son mínimas dado que esta se localiza en la cara anterior del cuello, la cicatriz con el tiempo se vuelve casi imperceptible ya que además de pequeña la herida se sutura o cose con un fino hilo de nylon que va por debajo de la piel y que se retira a los 12 días posterior al procedimiento.

La mayoría de los pacientes se reintegran a sus actividades  laborales después de 30 días y generalmente no se requiere seguir tomando medicamentos.